La base de una buena comida
Ir al mercado o tianguis en México es un privilegio. Encontrar ingredientes frescos y de temporada es el secreto para no complicarse en la cocina.
El poder de las legumbres
Los frijoles, las lentejas y las habas son el pilar de nuestras cocinas. Una olla de frijoles recién cocidos el domingo te resolverá desde enfrijoladas matutinas hasta guarniciones para tus cenas. Económicos, rendidores y muy saciantes.
Verduras de todos colores
Cuando vayas al puesto de tu marchante de confianza, intenta llevar colores distintos: el rojo del jitomate, el verde oscuro de las espinacas, el naranja de la zanahoria. Esta simple regla visual asegura que tus platos tengan diferentes texturas y sabores, haciendo que la comida sana nunca sea monótona.
Comprar para pocos días
Un error común que nos genera estrés es llenar el carrito del súper para todo el mes y luego ver cómo las verduras se marchitan. Si te es posible, haz compras pequeñas para 3 o 4 días. Garantizas frescura y evitas el desperdicio de alimentos y de dinero.
Proteínas locales
Huevo, quesos frescos (como el panela o el oaxaca), pollo o pescados de temporada. Alterne estos ingredientes durante la semana para no aburrirse y para darle a su cuerpo diferentes fuentes de energía que le ayuden a afrontar el día de trabajo.
El mercado como excusa para moverse
Vivimos pegados a las pantallas, sentados en escritorios. Ir a comprar tus ingredientes al mercado local es una excelente oportunidad para sumar pasos a tu rutina.
Caminar, cargar bolsas moderadamente pesadas y recorrer los pasillos es una forma de movimiento natural y cómodo que tu cuerpo agradece profundamente, sin necesidad de rutinas exhaustivas.